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viernes, 8 de julio de 2022

Historias de encuentro y de comunicación en la Semana de Misionología de Burgos

 

Con el lema “Corazón abierto al mundo entero” como referencia, la segunda jornada de la Semana de Misionología de Burgos de ayer martes comenzó con la ponencia “El pueblo de Dios, un pueblo emigrante”, y la comunicación “Las fronteras a la misión ad gentes y a la misión inter gentes” y, por la tarde, una mesa redonda de testimonios misioneros.


La ponencia, del decano de la Facultad de Teología de Burgos, José Luis Barriocanal, hizo un recorrido por la época patriarcal y profética del Antiguo Testamento para destacar que el pueblo de Israel siempre ha sido un pueblo migrante. Su continuo peregrinar forjó en él una identidad religiosa superior la los pueblos colindantes.

Por su parte, la experta en comunicación, Carla Díaz de Rivera, se fijó en la figura de la beata Paulina Jaricot y otros grandes santos como el Cura de Ars, para mostrar que ninguna frontera, ningún obstáculo es insalvable para el anuncio del Evangelio. Su trabajo al frente de la institución Ayuda a la Iglesia Necesitada permitió comprobar la fortaleza de la misión ad gentes en los lugares más peligrosos del planeta.

Por la tarde tuvo lugar la primera mesa de testimonios, bajo el título Historias de Encuentro. El salesiano burgalés Domingo de la Hera, relató su experiencia en Goma, en la República Democrática del Congo. Los recientes asesinatos y la creciente inseguridad no son óbice para el trabajo constante de los misioneros. Con paciencia siguen adelante los proyectos de desarrollo y la consolidación de una Iglesia local que cada vez depende menos de misioneros europeos. Criticó las prisas de algunas ONGs, así como las dificultades que generan después con el abandono de lo iniciado: el misionero siempre está, con recursos o sin ellos, siempre permanece. Por su parte, la religiosa burgalesa Consuelo Rojo presentó el trabajo de las adoratrices con el mundo de la trata y la prostitución. Este mundo oscuro no deja de crecer, a pesar de las leyes contrarias y la persecución policial. Más allá de los números están las personas más vulnerables de la sociedad, cuyos derechos, tantas veces pisoteados, no se pueden defender por miedo a la deportación. Relató numerosas experiencias y la grandeza de presentar un Dios vivo donde casi no hay esperanza. Por último, el laico madrileño Sergio Escudero contó sus peripecias tanto en Pan Bendito, Madrid, como en numerosas experiencias de cooperación con misioneros durante sus vacaciones. Después de una profunda conversión a la fe, Ecuador, Mali, etc. son algunos de los lugares donde cada verano se encuentra con el rostro de Dios en los más pobres. Todos le hablan de Dios, incluso la pobreza que vivió durante una par de años: los padres de la parroquia le pagaban la gasolina.

La jornada contó con la presencia de Mons. Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona-Tudela, y Mons. Joseba Segura, obispo de Bilbao, miembros de la Comisión Episcopal de Misiones. En la jornada que se desarrolla hoy miércoles, la tercera de la semana, destaca la ponencia del franciscano vietnamita P. Dinh Anh Nhue Nguyen, secretario General de la Pontificia Unión Misional. 

Fuente: OMP España

Semana de Misionología de Burgos: “El sentido misionero baja en el momento en que baja el sentido de la fe”

 Ayer por la tarde, en el Claustro de Facultad de Teología de Burgos tenía lugar la rueda de prensa de presentación de la Semana Española de Misionología de Burgos, con el presidente internacional de las Obras Misionales Pontificias y el hermano Domingo de la Hera, misionero salesiano durante 40 años en el Congo. Carlos Izquierdo Yusta, coordinador de la Semana, fue el encargado de introducir la rueda de prensa y de explicar cómo iba a desarrollarse la dinámica de la semana, las ponencias y comunicaciones.


En su intervención, Mons. Giampietro dal Toso, el responsable internacional de las OMP, destacó que, si bien en esta Semana de Misionología se reflexionaban cuestiones teológicas en torno a la misma Misionología, “también estamos aquí con una mirada agradecida por todos estos años de misión”. Destacó los aniversarios que se celebran este 2022 relacionados con las Obras Misionales Pontificias y que en España se han unificado bajo el lema “A hombros de gigantes”. Sobre todo, insistió, son aniversario de las dos instituciones que más han impulsado la misión en África, América Latina y Asia, que son la Congregación de Propaganda Fide, el Dicasterio para la Evangelización, y las Obras Misionales Pontificias: “Son las instituciones que más han llevado adelante la misión en los últimos siglos”. Concluyó agradeciendo “a los católicos de España por la gran aportación que dan a las Obras Misionales Pontificias”.

El hermano Domingo, por su parte, explicó que lleva en la República Democrática del Congo 43 años. Cuando llegó, el 80% del clero, de las religiosas y religiosos, eran misioneros, llegados de Europa o América. Ahora, en cambio el 85% es clero autóctono, gracias al despertar de las vocaciones. Los misioneros que quedan son “testimonio de acompañamiento”, porque la Iglesia ya es una realidad local, “una Iglesia joven y con vitalidad”. Por eso, “es una alegría saber que se ha trabajado bien”, que la Iglesia está establecida y que ahora salen vocaciones misioneras. Solo en su provincia salesiana, la del Congo, este año partirán a la misión siete religiosos salesianos.

En el turno de preguntas, Mons. Dal Toso, a la pregunta sobre el descenso del número de misioneros en Europa, contestó que más que un problema es un desafío, porque “el sentido misionero baja en el momento en que baja el sentido de la fe”. Si se alimenta la fe, la fe se comparte. Ponía como ejemplo a Pauline Jaricot, beatificada el 22 de mayo. La fundadora del Domund, “no tenía un plan para las misiones, sino que, descubriendo su fe, ha aprendido a compartirla”.

Fuente: OMP España

viernes, 1 de julio de 2022

P. Calderón en la presentación de la Memoria 2021: “El espíritu misionero de los católicos españoles es muy grande”

 Esta mañana se ha presentado la Memoria de Actividades de Obras Misionales Pontificias España (OMP) del año 2021. Su director, José María Calderón, ha informado que esta institución recaudó cerca de 18 millones de euros, fruto de un enorme trabajo de sensibilización, formación y animación misionera. La secretaria general de Infancia Misionera, una de las OMP, ha explicado que España es líder en generosidad, y que gracias a ella se pueden financiar muchos proyectos en las misiones. De ello ha dado fe el misionero Luis Carlos Rilova, quien ha sido testigo desde Hwange (Zimbabue) de cómo las ayudas de OMP sostienen la presencia de la Iglesia, y la evangelización.




En 2021, Obras Misionales Pontificias recaudó en España 17.977.193€, gracias a las tres campañas anuales que organiza: Domund (recaudó un 72% del total), Infancia Misionera y Vocaciones Nativas. “El punto fuerte de OMP son las colectas en las parroquias por las jornadas”, ha explicado José María Calderón, director nacional de OMP España. De hecho, los datos así lo demuestran: el 43% de los ingresos en 2021 llegaron de las parroquias, mientras que el 21% llegó por herencias, y el 7% de los colegios. Descontados los gastos de administración (7%), de pastoral (15%) y el apoyo a los institutos misioneros; OMP puso a disposición de la Santa Sede el año pasado 14.104.086,16€. “Lo importante no es financiar proyectos, sino hacer posible que en los territorios de misión la Iglesia pueda mantenerse”, ha afirmado Calderón.

Con el dinero recaudado en todos los países, los secretariados internacionales de OMP en Roma pueden apoyar los proyectos solicitados de todas partes del mundo. La secretaria general de uno de ellos -el de Infancia Misionera-, Roberta Tremarelli, ha explicado que en 2021 se pudieron sostener más de 2.600 proyectos de Infancia Misionera, con un importe superior a los 15 millones de dólares. Según ha explicado, España aportó el 13% del total, convirtiéndose en el país europeo que más colabora con esta Obra Pontificia. “Aprovecho para agradecer a todos los fieles y niños españoles que han contribuido para ayudar a los niños en los países de misión”, ha apostillado.

Las ayudas desde la misión

“Yo vengo a dar testimonio de que lo que OMP recauda aquí, se gasta allá”, ha explicado Luis Carlos Rilova, misionero del IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras), que ha estado 12 años en Zimbabue, concretamente en la diócesis de Hwange. Allí, además de ser cura de 23 comunidades, solicitaba y gestionaba las ayudas que se ofrecen desde la Santa Sede a los territorios de misión, a través de Obras Misionales Pontificias. Según ha explicado, del Domund se reciben anualmente 32.000 dólares para ayudar con los gastos ordinarios de la diócesis. Y, además, se pueden solicitar 4 proyectos extraordinarios que, en su caso, solían ser construcciones de nuevas capillas, ayudas para la elaboración de materiales de evangelización o apoyos para los tres centros pastorales de la diócesis, para las tres lenguas locales. Él personalmente construyó varias parroquias con las ayudas del Domund.

En cuanto a Infancia Misionera, la diócesis recibe 8.000€ para fomentar la animación misionera de los niños, dinero que, según ha explicado el sacerdote del IEME, se gasta en la formación anual de más de 100 animadores de niños, y en la celebración de las jornadas y de otras actividades misioneras. Por otro lado, reciben todos los años ayuda para matricular a los niños afectados por el SIDA, y para ofrecer una comida al día a 2.500 niños, que recorren cerca de 10 km para asistir a las escuelas diocesanas.

La nota que Rilova ha destacado más es la corresponsabilidad. “Los africanos no solo reciben, también colaboran de muchas maneras”. Y esta colaboración se traduce en la elaboración de los ladrillos, el trabajo manual para cavar los cimientos, poner los cristales… Pero también, se traduce en la colaboración económica con las jornadas misioneras, que también se celebran allí. “Algunos grupos de niños ayudan a los agricultores a quitar malas hierbas, y lo que consiguen a cambio -unos 30 dólares-, lo ofrecen en las colectas de Infancia Misionera”.

Vuelta a la presencialidad

Esta colaboración económica en España es fruto de una tarea de sensibilización misionera que OMP realiza en todas las Iglesias a lo largo del año, que en 2021 ha ido recuperando poco a poco la presencialidad. Por un lado, se fomenta la sensibilización a través de actividades misioneras en las diócesis -en 2021 se celebraron 44 conferencias y mesas redondas, 12 exposiciones; 286 visitas a colegios…-. Por otro lado, se ofrece formación misionera a todos los públicos y niveles -con la especial colaboración de las Universidades San Dámaso de Madrid, San Vicente Ferrer de Valencia, y la Facultad de Teología del Norte de España-.

También se promueve la oración por las misiones. “Pedimos a todos los monasterios de vida contemplativa que recen una vez al mes por los misioneros y por la evangelización”, ha explicado José María Calderón, quien también ha destacado la iniciativa de “enfermos misioneros”, que ofrecen sus dolores por la misión. Y se trabaja en la sensibilización a través de los medios de comunicación, con tres revistas, cinco programas de radio, un programa de televisión, y una fuerte presencia en redes sociales.

José María Calderón también ha explicado cómo OMP acompaña a los misioneros españoles. “España tiene un gran potencial de misioneros”, ha afirmado José María Calderón, quien ha ofrecido los últimos datos disponibles de la base de datos que OMP actualiza diariamente. En la actualidad hay registrados 10.382 misioneros españoles, enviados desde 390 instituciones, de los que el 54% son mujeres. En su mayoría son religiosos y religiosas, y sacerdotes, aunque también hay 662 laicos. El 67% se encuentran en América, y el país que acoge a más misioneros españoles es Perú. “Gracias a Dios, el espíritu misionero de los católicos españoles en muy grande”, ha concluido Calderón.


Fuente: OMP España

lunes, 27 de junio de 2022

#VeranoMisión: “En la misión me estoy encontrando con Jesucristo de una forma muy real”

Cristina López es una joven de Ciudad Real que llevaba años queriendo hacer una experiencia misionera, pero nunca era buen momento. Con 28 años, el pasado mayo, tras quedarse inesperadamente sin trabajo, vio que providencialmente era el momento y se marchó a Perú, donde está colaborando unos meses con los misioneros en Lima y en Moyobamba. Su misión está siendo muy amplia: desde colaborar con un comedor social, o con niños abandonados, hasta anunciar el Evangelio puerta a puerta. Esta experiencia le ha acercado con fuerza a Jesucristo, y anima a todos los jóvenes a hacerla al menos una vez en la vida.


¿Qué te llevó a decidirte a hacer una experiencia misionera en Perú?

Pues, en realidad, llevaba tiempo queriendo venir. Con 20 años hice un campamento misionero, donde muchos misioneros de África y de América nos contaban su experiencia de cómo ayudaban a las personas. Y a mí eso me encantó porque dice Jesucristo: estuve en la cárcel y me visitasteis; estuve desnudo y me vestisteis. Entonces era una cosa que me atraía mucho. Porque yo me decía: ¿qué hago en mi vida? ¡No la estoy entregando así! Y era algo que llevaba mucho tiempo queriendo hacer, porque era como una forma de seguir a Jesús.

Ahora tienes 28 años, ¿en qué momento decides que ha llegado la hora de hacerlo?

Justo en mayo no me renovaron el contrato. Llevaba tiempo rezando para ello, aunque quede mal decirlo, porque necesitaba salir, necesitaba pensar sobre mi vida, discernir un poco también vocacionalmente.

Y es como cuando Dios te toca el corazón y te dice “este es el momento”, y lo vi súper claro. Fue muy providencial, porque en el trabajo era muy buena, era casi seguro que me iban a renovar… y no lo hicieron. Y me dije: es el momento, esto ha sido de Dios.

¿Y por qué a Perú y no a otro sitio? ¿Con quién?

En realidad la idea inicial era irme a África. Pero me enteré de que la delegación de Misiones de Toledo tenía misión aquí, en Villa El Salvador (que está en Lima) y en Moyobamba (que está en la selva). Conozco la delegación porque he estado viviendo en Toledo durante cinco años y fue lo que más me animó a venir aquí

Llegaste en mayo, ¿cuál fue tu primera impresión?

Lo primero, me impresionó lo chocante que es todo. Una llega con sus ideas, con todo lo que piensa que puede ser una misión o un país así. Y, de repente, me encontré con la pobreza máxima, porque la zona en la que estoy es de una pobreza impresionante, sobre todo a nivel cultural. Nada más llegar lo primero que me encontré es el choque con la realidad, se me rompieron los esquemas.

El primer día lo que hice fue ir a ver la zona para quitarme un poco el miedo. Venía con miedo, porque al final estás en un país extranjero, estás sola. Me acogieron aquí los sacerdotes de Toledo.

¿En qué ha consistido la misión hasta ahora?

La primera semana estuve colaborando por las mañanas con una olla vecinal. Es una casita donde señoras que tienen un poco de tiempo, que quieren ayudar a los demás, dan de comer a familias que no tienen recursos económicos para salir adelante. Con dos soles –unos 50 céntimos de euro- come una familia durante un día. La primera semana estuve por las mañanas allí, cocinando y repartiendo la comida.

Por las tardes he estado visitando enfermos con el Señor Amado, que es un señor peruano de 78 años que lleva desde los 18 visitando enfermos. Desde jovencito decidió que su forma de seguir a Jesucristo era visitando enfermos. Él está casado, entre sus hijos hay religiosas y sacerdotes. Y es impresionante, ha sido como conocer a un santo en vida. Impresiona cómo reza, cómo anima a los enfermos… Me ha ayudado muchísimo.

En las siguientes semanas he estado en la casa-hogar del Sagrado Corazón, donde hay niños que han sido abandonados. Son niños muy complicados, porque la mayoría necesita tratamiento psiquiátrico. Las heridas que tienen algunos niños de pensar que no los quieren son muy grandes. Ha sido una experiencia también muy enriquecedora. Estoy feliz aquí, enseño a los niños matemáticas, juego con ellos al fútbol, los llevo al cole, los recojo… Y muy bien, porque los niños aceptan muy bien el cariño.

Has podido conocer aspectos muy diversos de la misión. ¿Has hecho también evangelización en sentido explícito?

Sí. Ha venido un grupo de siete jóvenes de Toledo para 20 días, y estoy ahora con ellos. Por las mañanas vamos juntos a la casa de Madre Teresa de Calcuta. Y por las tardes estamos haciendo misión, que consiste en llamar puerta a puerta, en grupos de 12 como los apóstoles. Invitamos a una celebración que tenemos por la noche. Está siendo impresionante, porque a veces te cierran la puerta, a veces te dicen de todo… Pero otras personas dicen “Bendito sea Dios, rezaba para que alguien viniese a visitarme, hablase conmigo sobre Jesucristo”. La parte de la misión es preciosa, porque realmente ves cómo personas que están alejadas se están acercando a Jesucristo, que tú como instrumento inútil simplemente lo único que haces es llamar a una puerta y dices “vengo a invitarte a una celebración esta tarde en la capilla”. Y muchos se llenan de felicidad y vienen a la celebración, que consiste en cantos de alabanza, en dar un testimonio sobre nuestra vida, en una charla para contar el kerigma. O sea, cada día se va contando un poquito sobre el kerigma y, al final, el sacerdote va bendiciendo a las personas nuevas que han ido por primera vez a la capilla. Es precioso.

¿Qué es lo que más te llama la atención de los misioneros?

Lo primero que me llama la atención es que son muy divertidos. Pienso que si no se lo toman con alegría y con sentido del humor es muy complicado estar aquí. También me llama la atención el nivel de sacrificio que tienen, porque no es fácil muchas veces. Cuando uno está fuera de España y ya lleva fuera de España años, echa de menos muchas cosas. Entonces es impactante ese nivel de sacrificio, y la alegría con la que acogen a las personas, cómo se entregan en el día a día; es muy bonito. Me está encantando eso, ver en ellos la entrega que tienen con las personas, y su relación con Dios. Primero se llenan de Dios por la mañana y luego van y se lo entrega a todos aquellos que se acercan a ellos.

¿Esta experiencia te está ayudando en la fe?

Me está ayudando mucho, porque en España, por ejemplo, mis amigos no son practicantes o no creen, y el contexto no ayuda. Aquí lo que veo es que todo el mundo o la mayoría de las personas te acogen. Y es muy fácil ver a Jesucristo en cada uno de ellos. Por ejemplo, cuando estoy con los niños, siempre me viene la frase de Jesús de “haceos como niños”. Entonces estás cuidando a un niño y te viene Jesucristo a la cabeza. O cuando doy de comer a los pobres. Me ha tocado dar de comer a niños que por ellos mismo no podían. Entonces, me estoy encontrando con Jesucristo de una forma muy real, está siendo un encuentro con Él muy fuerte. Y es verdad que tenía fe antes, pero ahora me la está aumentando muchísimo.

¿Te has planteado repetir en el futuro, o incluso hacer una experiencia más larga?

Mi idea inicial era quedarme más tiempo, pero por varias cuestiones no podía alargarlo más. No sé qué pasará, pero mi idea sí que sería volver porque, al final, vivimos para Dios, y esto me está llenando de Él. Uno puede decir: “¿cómo puedes estar allí en la pobreza, despojada de todo, y estar tan feliz?”. Es que esa es la manera en la que yo me he encontrado con Jesucristo de una forma más fuerte. Entonces sí que me encantaría volver, esa es mi idea.

¿Qué piensan tus amigos no creyentes de que hagas esta experiencia?

Bueno, pues no les sorprendió para nada. De hecho me decían: “eso es lo que necesitas, por tu forma de ser, siempre te ha gustado mucho ayudar y estar con los demás”. No les impactó mucho. Sí le impactó un poco más a mi familia, porque dijeron: “¿dónde vas, si tienes aquí todo?”. Pero mis amigos me animaron. Y, de hecho, cuando ven alguna foto, me dicen que se me ve súper contenta.

¿Tú recomiendas esta experiencia? ¿Crees que todo joven tendría que tener una experiencia misionera de verano al menos una vez en la vida?


Yo creo que aquí en España el problema que tenemos es que no valoramos lo que tenemos. Muchas veces queremos más, lo queremos todo, y lo queremos ya. No valoramos muchas veces la fe. Entonces creo que esta es una forma muy bonita, lo primero, de desprenderse, de aprender a vivir con menos, que no hace falta tenerlo todo para ser feliz, y muchas veces es lo que nos venden. Segundo, es una oportunidad de crecer en la fe. Y tercero, como consecuencia de crecer en la fe, pues es una forma de estar muy cerca de Jesucristo y poder llevarlo a los demás. O sea, es una forma también de llenarte y ver que tu fe tiene un sentido. Muchas veces en España yo me he planteado qué sentido tiene mi fe, porque me he estado moviendo en lugares donde no se cree en Dios. Y aquí es que es como que le da un sentido a todo. Entonces, sí que lo recomiendo mucho. Mucho.


Fuente: OMP España

400 años de Propaganda Fide al frente de la misión en los confines de la tierra

 El 22 de junio de 1622 el Papa Gregorio XV constituía un dicasterio vaticano para dirigir y coordinar las actividades misioneras en todo el mundo. Esta toma de conciencia de la prioridad de la evangelización, la potenció en todo el mundo evitando la injerencia del poder político. Bajo su jurisdicción hay en la actualidad 1.117 diócesis –una de cada tres del mundo-, conocidas como “territorios de misión”, donde vive cerca de la mitad de la población mundial. Con la reestructuración de la curia, ha pasado a formar parte del Dicasterio para la Evangelización, y el Papa le ha dado prioridad absoluta al asumir personalmente su dirección como prefecto, y ponerla en primer lugar en el organigrama de la curia.


Hoy se cumplen 400 años del nacimiento de la Congregación Propaganda Fide. El 22 de junio de 1622, el Papa Gregorio XV publicó la bula Inscrutabili divinae, con la que instituía un dicasterio vaticano desde el que coordinar la misión sin tener que depender de las coronas europeas. Fue un momento muy importante en la historia de la Iglesia, ya que representó una toma de conciencia sobre la llamada indelegable de anunciar a Cristo. Los territorios que se le confiaron eran enormes: prácticamente todo Asia, Oceanía, África, norte de Europa y partes de América.

“La Congregación se reveló crucial para hacer que la misión evangelizadora de la Iglesia sea realmente tal, independiente de las injerencias de los poderes mundanos, con el fin de constituir las Iglesias locales que hoy muestran tanto vigor”, explica el Papa Francisco, en el mensaje del Domund de este año. “Deseamos que la Congregación, como en los cuatro siglos pasados, con la luz y la fuerza del Espíritu, continúe e intensifique su trabajo de coordinar, organizar y animar la actividad misionera de la Iglesia”.

Desde el primer momento la Congregación impulsó el respeto a las culturas autóctonas y la conservación de las lenguas y de aquellas estructuras sociales que respetaban la dignidad de todas las personas. Las Instrucciones Romanas (1659) a los misioneros lo atestiguan. El anuncio del Evangelio hasta los confines de la tierra debía inculturarse sin perder su esencia. Asimismo, desde el inicio se invitó a formar vocaciones locales en las misiones.

El archivo de Propaganda Fide, uno de los más antiguos del mundo

Desde muy pronto se tuvo conciencia de la necesidad de guardar todas las cartas y documentos que enviaban los misioneros desde diversas partes del mundo. Así nació el archivo de Propaganda Fide, una de las fuentes más importantes para conocer la historia de la Congregación y de las misiones de la Iglesia. Y no solo eso, contiene también la historia de las culturas y los pueblos donde iban los misioneros. Cuenta con cerca de 12 millones de documentos, que ocupan 3 kilómetros y medio de estanterías.

Se puede encontrar, por ejemplo, el primer mapa de Australia, hecho por un misionero dominico 100 años de su descubrimiento oficial por Cook. O las primeras gramáticas de muchas lenguas, diccionarios –incluido el que escribió San Charles de Foucauld tuareg-francés-, estudios de botánica, fauna… O las primeras fotografías – unos 15.000 negativos en cristal- que se tomaron en las misiones.

Competencias de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos en la actualidad

Pablo VI, con la Constitución “Universae Regimini Ecclesiae” (15 de agosto de 1967), cambió su nombre y pasó a llamarse “Congregación para la Evangelización de los Pueblos”. Con la nueva reforma de la curia, que entró en vigor el pasado 5 de junio, cambia de nuevo de nombre, y pasa a ser la Segunda Sección del Dicasterio para la Evangelización, que ocupa el primer lugar en el organigrama de la curia, y cuyo prefecto es el mismo Francisco.

Actualmente se encarga de coordinar y dirigir la misión universal de la Iglesia en la primera evangelización, con poderes ejecutivos y administrativos: creación y división de diócesis, nombramiento de obispos… Bajo su jurisdicción están 1.117 territorios de misión, un tercio de las diócesis del mundo, donde vive cerca de la mitad de la población mundial, y donde se celebran uno de cada tres bautismos en el mundo.

De ella forman parte las Obras Misionales Pontificias: implican a todos los cristianos en la labor misionera a través de la oración y el donativo, y con lo recaudado sostienen el funcionamiento ordinario de los territorios de misión.

La reforma de Francisco

La reestructuración de la curia tras la constitución apostólica Praedicate Evangelium, refleja el deseo del Papa de que la Misión sea el paradigma de toda la pastoral de la Iglesia. El cardenal Luis Alfonso Tagle, ahora co-prefecto del Dicasterio, explicaba en declaraciones recientes a OMP que aún no hay detalles, pero que en general, la Segunda Sección del Dicasterio va a seguir haciendo lo mismo que hacía hasta ahora la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, pero ahora en comunión y comunicación con la Primera Sección, dedicada a la reflexión sobre la evangelización. “Creo que va a ser una oportunidad maravillosa de tener una Primera Sección que estudie las cuestiones de la evangelización, y la Segunda Sección llevará a la primera experiencias de África, de Asia, de Oceanía. Y también de Europa y Latinoamérica”, explicaba.

En cuanto al hecho de que el Papa se haya puesto al frente, el cardenal Tagle ve una declaración de intenciones. “Cuando el Papa ve una prioridad, él puede decir: yo voy a ser el prefecto. Creo que está mostrando su visión acerca de su papel como Papa: el Papa no es solo un administrador, es el primer evangelizador”, explicaba Tagle.

2022, un año “A hombros de gigantes”

El 400 aniversario del nacimiento de Propaganda Fide se enmarca en un año en el que la Iglesia universal celebra una serie de centenarios muy importantes para la misión: 400 años de la canonización de San Francisco de Javier, y 200 años desde que se fundó la Obra de la Propagación de la Fe (germen del Domund); 100 años desde que el Papa convirtió las Obras Misionales en “Pontificias” asumiendo varias iniciativas particulares que ya existían… Y como broche de oro, la beatificación el pasado 22 de mayo de Pauline Jaricot, la mujer que abrió el camino al Domund.

Fallece en Taiwán el misionero jesuita Andrés Díaz de Rábago a los 105 años

 Andrés Díaz de Rábago, misionero de 105 años, acaba de fallecer en Taiwán. Ha fallecido “con las botas puestas”, como él mismo deseaba. Este misionero veterano llegó a China continental en 1947, y fue el último sacerdote extranjero ordenado allí. Tras su expulsión del país por Mao Tse-Tung, trabajó en Filipinas, Timor Oriental y Taiwán. Misionero, médico y maestro, por sus aulas han pasado, entre otros, un premio Nobel de la Paz y un presidente de gobierno


Desde Obras Misionales Pontificias de España damos gracias a Dios por su larga y fecunda vida misionera y rezamos para que goce ya en la presencia del Señor al que entregó su vida.

Compartimos un testimonio que nos escribió para el Domund.


Fuente: OMP España