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viernes, 1 de julio de 2022

P. Calderón en la presentación de la Memoria 2021: “El espíritu misionero de los católicos españoles es muy grande”

 Esta mañana se ha presentado la Memoria de Actividades de Obras Misionales Pontificias España (OMP) del año 2021. Su director, José María Calderón, ha informado que esta institución recaudó cerca de 18 millones de euros, fruto de un enorme trabajo de sensibilización, formación y animación misionera. La secretaria general de Infancia Misionera, una de las OMP, ha explicado que España es líder en generosidad, y que gracias a ella se pueden financiar muchos proyectos en las misiones. De ello ha dado fe el misionero Luis Carlos Rilova, quien ha sido testigo desde Hwange (Zimbabue) de cómo las ayudas de OMP sostienen la presencia de la Iglesia, y la evangelización.




En 2021, Obras Misionales Pontificias recaudó en España 17.977.193€, gracias a las tres campañas anuales que organiza: Domund (recaudó un 72% del total), Infancia Misionera y Vocaciones Nativas. “El punto fuerte de OMP son las colectas en las parroquias por las jornadas”, ha explicado José María Calderón, director nacional de OMP España. De hecho, los datos así lo demuestran: el 43% de los ingresos en 2021 llegaron de las parroquias, mientras que el 21% llegó por herencias, y el 7% de los colegios. Descontados los gastos de administración (7%), de pastoral (15%) y el apoyo a los institutos misioneros; OMP puso a disposición de la Santa Sede el año pasado 14.104.086,16€. “Lo importante no es financiar proyectos, sino hacer posible que en los territorios de misión la Iglesia pueda mantenerse”, ha afirmado Calderón.

Con el dinero recaudado en todos los países, los secretariados internacionales de OMP en Roma pueden apoyar los proyectos solicitados de todas partes del mundo. La secretaria general de uno de ellos -el de Infancia Misionera-, Roberta Tremarelli, ha explicado que en 2021 se pudieron sostener más de 2.600 proyectos de Infancia Misionera, con un importe superior a los 15 millones de dólares. Según ha explicado, España aportó el 13% del total, convirtiéndose en el país europeo que más colabora con esta Obra Pontificia. “Aprovecho para agradecer a todos los fieles y niños españoles que han contribuido para ayudar a los niños en los países de misión”, ha apostillado.

Las ayudas desde la misión

“Yo vengo a dar testimonio de que lo que OMP recauda aquí, se gasta allá”, ha explicado Luis Carlos Rilova, misionero del IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras), que ha estado 12 años en Zimbabue, concretamente en la diócesis de Hwange. Allí, además de ser cura de 23 comunidades, solicitaba y gestionaba las ayudas que se ofrecen desde la Santa Sede a los territorios de misión, a través de Obras Misionales Pontificias. Según ha explicado, del Domund se reciben anualmente 32.000 dólares para ayudar con los gastos ordinarios de la diócesis. Y, además, se pueden solicitar 4 proyectos extraordinarios que, en su caso, solían ser construcciones de nuevas capillas, ayudas para la elaboración de materiales de evangelización o apoyos para los tres centros pastorales de la diócesis, para las tres lenguas locales. Él personalmente construyó varias parroquias con las ayudas del Domund.

En cuanto a Infancia Misionera, la diócesis recibe 8.000€ para fomentar la animación misionera de los niños, dinero que, según ha explicado el sacerdote del IEME, se gasta en la formación anual de más de 100 animadores de niños, y en la celebración de las jornadas y de otras actividades misioneras. Por otro lado, reciben todos los años ayuda para matricular a los niños afectados por el SIDA, y para ofrecer una comida al día a 2.500 niños, que recorren cerca de 10 km para asistir a las escuelas diocesanas.

La nota que Rilova ha destacado más es la corresponsabilidad. “Los africanos no solo reciben, también colaboran de muchas maneras”. Y esta colaboración se traduce en la elaboración de los ladrillos, el trabajo manual para cavar los cimientos, poner los cristales… Pero también, se traduce en la colaboración económica con las jornadas misioneras, que también se celebran allí. “Algunos grupos de niños ayudan a los agricultores a quitar malas hierbas, y lo que consiguen a cambio -unos 30 dólares-, lo ofrecen en las colectas de Infancia Misionera”.

Vuelta a la presencialidad

Esta colaboración económica en España es fruto de una tarea de sensibilización misionera que OMP realiza en todas las Iglesias a lo largo del año, que en 2021 ha ido recuperando poco a poco la presencialidad. Por un lado, se fomenta la sensibilización a través de actividades misioneras en las diócesis -en 2021 se celebraron 44 conferencias y mesas redondas, 12 exposiciones; 286 visitas a colegios…-. Por otro lado, se ofrece formación misionera a todos los públicos y niveles -con la especial colaboración de las Universidades San Dámaso de Madrid, San Vicente Ferrer de Valencia, y la Facultad de Teología del Norte de España-.

También se promueve la oración por las misiones. “Pedimos a todos los monasterios de vida contemplativa que recen una vez al mes por los misioneros y por la evangelización”, ha explicado José María Calderón, quien también ha destacado la iniciativa de “enfermos misioneros”, que ofrecen sus dolores por la misión. Y se trabaja en la sensibilización a través de los medios de comunicación, con tres revistas, cinco programas de radio, un programa de televisión, y una fuerte presencia en redes sociales.

José María Calderón también ha explicado cómo OMP acompaña a los misioneros españoles. “España tiene un gran potencial de misioneros”, ha afirmado José María Calderón, quien ha ofrecido los últimos datos disponibles de la base de datos que OMP actualiza diariamente. En la actualidad hay registrados 10.382 misioneros españoles, enviados desde 390 instituciones, de los que el 54% son mujeres. En su mayoría son religiosos y religiosas, y sacerdotes, aunque también hay 662 laicos. El 67% se encuentran en América, y el país que acoge a más misioneros españoles es Perú. “Gracias a Dios, el espíritu misionero de los católicos españoles en muy grande”, ha concluido Calderón.


Fuente: OMP España

lunes, 27 de junio de 2022

#VeranoMisión: “En la misión me estoy encontrando con Jesucristo de una forma muy real”

Cristina López es una joven de Ciudad Real que llevaba años queriendo hacer una experiencia misionera, pero nunca era buen momento. Con 28 años, el pasado mayo, tras quedarse inesperadamente sin trabajo, vio que providencialmente era el momento y se marchó a Perú, donde está colaborando unos meses con los misioneros en Lima y en Moyobamba. Su misión está siendo muy amplia: desde colaborar con un comedor social, o con niños abandonados, hasta anunciar el Evangelio puerta a puerta. Esta experiencia le ha acercado con fuerza a Jesucristo, y anima a todos los jóvenes a hacerla al menos una vez en la vida.


¿Qué te llevó a decidirte a hacer una experiencia misionera en Perú?

Pues, en realidad, llevaba tiempo queriendo venir. Con 20 años hice un campamento misionero, donde muchos misioneros de África y de América nos contaban su experiencia de cómo ayudaban a las personas. Y a mí eso me encantó porque dice Jesucristo: estuve en la cárcel y me visitasteis; estuve desnudo y me vestisteis. Entonces era una cosa que me atraía mucho. Porque yo me decía: ¿qué hago en mi vida? ¡No la estoy entregando así! Y era algo que llevaba mucho tiempo queriendo hacer, porque era como una forma de seguir a Jesús.

Ahora tienes 28 años, ¿en qué momento decides que ha llegado la hora de hacerlo?

Justo en mayo no me renovaron el contrato. Llevaba tiempo rezando para ello, aunque quede mal decirlo, porque necesitaba salir, necesitaba pensar sobre mi vida, discernir un poco también vocacionalmente.

Y es como cuando Dios te toca el corazón y te dice “este es el momento”, y lo vi súper claro. Fue muy providencial, porque en el trabajo era muy buena, era casi seguro que me iban a renovar… y no lo hicieron. Y me dije: es el momento, esto ha sido de Dios.

¿Y por qué a Perú y no a otro sitio? ¿Con quién?

En realidad la idea inicial era irme a África. Pero me enteré de que la delegación de Misiones de Toledo tenía misión aquí, en Villa El Salvador (que está en Lima) y en Moyobamba (que está en la selva). Conozco la delegación porque he estado viviendo en Toledo durante cinco años y fue lo que más me animó a venir aquí

Llegaste en mayo, ¿cuál fue tu primera impresión?

Lo primero, me impresionó lo chocante que es todo. Una llega con sus ideas, con todo lo que piensa que puede ser una misión o un país así. Y, de repente, me encontré con la pobreza máxima, porque la zona en la que estoy es de una pobreza impresionante, sobre todo a nivel cultural. Nada más llegar lo primero que me encontré es el choque con la realidad, se me rompieron los esquemas.

El primer día lo que hice fue ir a ver la zona para quitarme un poco el miedo. Venía con miedo, porque al final estás en un país extranjero, estás sola. Me acogieron aquí los sacerdotes de Toledo.

¿En qué ha consistido la misión hasta ahora?

La primera semana estuve colaborando por las mañanas con una olla vecinal. Es una casita donde señoras que tienen un poco de tiempo, que quieren ayudar a los demás, dan de comer a familias que no tienen recursos económicos para salir adelante. Con dos soles –unos 50 céntimos de euro- come una familia durante un día. La primera semana estuve por las mañanas allí, cocinando y repartiendo la comida.

Por las tardes he estado visitando enfermos con el Señor Amado, que es un señor peruano de 78 años que lleva desde los 18 visitando enfermos. Desde jovencito decidió que su forma de seguir a Jesucristo era visitando enfermos. Él está casado, entre sus hijos hay religiosas y sacerdotes. Y es impresionante, ha sido como conocer a un santo en vida. Impresiona cómo reza, cómo anima a los enfermos… Me ha ayudado muchísimo.

En las siguientes semanas he estado en la casa-hogar del Sagrado Corazón, donde hay niños que han sido abandonados. Son niños muy complicados, porque la mayoría necesita tratamiento psiquiátrico. Las heridas que tienen algunos niños de pensar que no los quieren son muy grandes. Ha sido una experiencia también muy enriquecedora. Estoy feliz aquí, enseño a los niños matemáticas, juego con ellos al fútbol, los llevo al cole, los recojo… Y muy bien, porque los niños aceptan muy bien el cariño.

Has podido conocer aspectos muy diversos de la misión. ¿Has hecho también evangelización en sentido explícito?

Sí. Ha venido un grupo de siete jóvenes de Toledo para 20 días, y estoy ahora con ellos. Por las mañanas vamos juntos a la casa de Madre Teresa de Calcuta. Y por las tardes estamos haciendo misión, que consiste en llamar puerta a puerta, en grupos de 12 como los apóstoles. Invitamos a una celebración que tenemos por la noche. Está siendo impresionante, porque a veces te cierran la puerta, a veces te dicen de todo… Pero otras personas dicen “Bendito sea Dios, rezaba para que alguien viniese a visitarme, hablase conmigo sobre Jesucristo”. La parte de la misión es preciosa, porque realmente ves cómo personas que están alejadas se están acercando a Jesucristo, que tú como instrumento inútil simplemente lo único que haces es llamar a una puerta y dices “vengo a invitarte a una celebración esta tarde en la capilla”. Y muchos se llenan de felicidad y vienen a la celebración, que consiste en cantos de alabanza, en dar un testimonio sobre nuestra vida, en una charla para contar el kerigma. O sea, cada día se va contando un poquito sobre el kerigma y, al final, el sacerdote va bendiciendo a las personas nuevas que han ido por primera vez a la capilla. Es precioso.

¿Qué es lo que más te llama la atención de los misioneros?

Lo primero que me llama la atención es que son muy divertidos. Pienso que si no se lo toman con alegría y con sentido del humor es muy complicado estar aquí. También me llama la atención el nivel de sacrificio que tienen, porque no es fácil muchas veces. Cuando uno está fuera de España y ya lleva fuera de España años, echa de menos muchas cosas. Entonces es impactante ese nivel de sacrificio, y la alegría con la que acogen a las personas, cómo se entregan en el día a día; es muy bonito. Me está encantando eso, ver en ellos la entrega que tienen con las personas, y su relación con Dios. Primero se llenan de Dios por la mañana y luego van y se lo entrega a todos aquellos que se acercan a ellos.

¿Esta experiencia te está ayudando en la fe?

Me está ayudando mucho, porque en España, por ejemplo, mis amigos no son practicantes o no creen, y el contexto no ayuda. Aquí lo que veo es que todo el mundo o la mayoría de las personas te acogen. Y es muy fácil ver a Jesucristo en cada uno de ellos. Por ejemplo, cuando estoy con los niños, siempre me viene la frase de Jesús de “haceos como niños”. Entonces estás cuidando a un niño y te viene Jesucristo a la cabeza. O cuando doy de comer a los pobres. Me ha tocado dar de comer a niños que por ellos mismo no podían. Entonces, me estoy encontrando con Jesucristo de una forma muy real, está siendo un encuentro con Él muy fuerte. Y es verdad que tenía fe antes, pero ahora me la está aumentando muchísimo.

¿Te has planteado repetir en el futuro, o incluso hacer una experiencia más larga?

Mi idea inicial era quedarme más tiempo, pero por varias cuestiones no podía alargarlo más. No sé qué pasará, pero mi idea sí que sería volver porque, al final, vivimos para Dios, y esto me está llenando de Él. Uno puede decir: “¿cómo puedes estar allí en la pobreza, despojada de todo, y estar tan feliz?”. Es que esa es la manera en la que yo me he encontrado con Jesucristo de una forma más fuerte. Entonces sí que me encantaría volver, esa es mi idea.

¿Qué piensan tus amigos no creyentes de que hagas esta experiencia?

Bueno, pues no les sorprendió para nada. De hecho me decían: “eso es lo que necesitas, por tu forma de ser, siempre te ha gustado mucho ayudar y estar con los demás”. No les impactó mucho. Sí le impactó un poco más a mi familia, porque dijeron: “¿dónde vas, si tienes aquí todo?”. Pero mis amigos me animaron. Y, de hecho, cuando ven alguna foto, me dicen que se me ve súper contenta.

¿Tú recomiendas esta experiencia? ¿Crees que todo joven tendría que tener una experiencia misionera de verano al menos una vez en la vida?


Yo creo que aquí en España el problema que tenemos es que no valoramos lo que tenemos. Muchas veces queremos más, lo queremos todo, y lo queremos ya. No valoramos muchas veces la fe. Entonces creo que esta es una forma muy bonita, lo primero, de desprenderse, de aprender a vivir con menos, que no hace falta tenerlo todo para ser feliz, y muchas veces es lo que nos venden. Segundo, es una oportunidad de crecer en la fe. Y tercero, como consecuencia de crecer en la fe, pues es una forma de estar muy cerca de Jesucristo y poder llevarlo a los demás. O sea, es una forma también de llenarte y ver que tu fe tiene un sentido. Muchas veces en España yo me he planteado qué sentido tiene mi fe, porque me he estado moviendo en lugares donde no se cree en Dios. Y aquí es que es como que le da un sentido a todo. Entonces, sí que lo recomiendo mucho. Mucho.


Fuente: OMP España

400 años de Propaganda Fide al frente de la misión en los confines de la tierra

 El 22 de junio de 1622 el Papa Gregorio XV constituía un dicasterio vaticano para dirigir y coordinar las actividades misioneras en todo el mundo. Esta toma de conciencia de la prioridad de la evangelización, la potenció en todo el mundo evitando la injerencia del poder político. Bajo su jurisdicción hay en la actualidad 1.117 diócesis –una de cada tres del mundo-, conocidas como “territorios de misión”, donde vive cerca de la mitad de la población mundial. Con la reestructuración de la curia, ha pasado a formar parte del Dicasterio para la Evangelización, y el Papa le ha dado prioridad absoluta al asumir personalmente su dirección como prefecto, y ponerla en primer lugar en el organigrama de la curia.


Hoy se cumplen 400 años del nacimiento de la Congregación Propaganda Fide. El 22 de junio de 1622, el Papa Gregorio XV publicó la bula Inscrutabili divinae, con la que instituía un dicasterio vaticano desde el que coordinar la misión sin tener que depender de las coronas europeas. Fue un momento muy importante en la historia de la Iglesia, ya que representó una toma de conciencia sobre la llamada indelegable de anunciar a Cristo. Los territorios que se le confiaron eran enormes: prácticamente todo Asia, Oceanía, África, norte de Europa y partes de América.

“La Congregación se reveló crucial para hacer que la misión evangelizadora de la Iglesia sea realmente tal, independiente de las injerencias de los poderes mundanos, con el fin de constituir las Iglesias locales que hoy muestran tanto vigor”, explica el Papa Francisco, en el mensaje del Domund de este año. “Deseamos que la Congregación, como en los cuatro siglos pasados, con la luz y la fuerza del Espíritu, continúe e intensifique su trabajo de coordinar, organizar y animar la actividad misionera de la Iglesia”.

Desde el primer momento la Congregación impulsó el respeto a las culturas autóctonas y la conservación de las lenguas y de aquellas estructuras sociales que respetaban la dignidad de todas las personas. Las Instrucciones Romanas (1659) a los misioneros lo atestiguan. El anuncio del Evangelio hasta los confines de la tierra debía inculturarse sin perder su esencia. Asimismo, desde el inicio se invitó a formar vocaciones locales en las misiones.

El archivo de Propaganda Fide, uno de los más antiguos del mundo

Desde muy pronto se tuvo conciencia de la necesidad de guardar todas las cartas y documentos que enviaban los misioneros desde diversas partes del mundo. Así nació el archivo de Propaganda Fide, una de las fuentes más importantes para conocer la historia de la Congregación y de las misiones de la Iglesia. Y no solo eso, contiene también la historia de las culturas y los pueblos donde iban los misioneros. Cuenta con cerca de 12 millones de documentos, que ocupan 3 kilómetros y medio de estanterías.

Se puede encontrar, por ejemplo, el primer mapa de Australia, hecho por un misionero dominico 100 años de su descubrimiento oficial por Cook. O las primeras gramáticas de muchas lenguas, diccionarios –incluido el que escribió San Charles de Foucauld tuareg-francés-, estudios de botánica, fauna… O las primeras fotografías – unos 15.000 negativos en cristal- que se tomaron en las misiones.

Competencias de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos en la actualidad

Pablo VI, con la Constitución “Universae Regimini Ecclesiae” (15 de agosto de 1967), cambió su nombre y pasó a llamarse “Congregación para la Evangelización de los Pueblos”. Con la nueva reforma de la curia, que entró en vigor el pasado 5 de junio, cambia de nuevo de nombre, y pasa a ser la Segunda Sección del Dicasterio para la Evangelización, que ocupa el primer lugar en el organigrama de la curia, y cuyo prefecto es el mismo Francisco.

Actualmente se encarga de coordinar y dirigir la misión universal de la Iglesia en la primera evangelización, con poderes ejecutivos y administrativos: creación y división de diócesis, nombramiento de obispos… Bajo su jurisdicción están 1.117 territorios de misión, un tercio de las diócesis del mundo, donde vive cerca de la mitad de la población mundial, y donde se celebran uno de cada tres bautismos en el mundo.

De ella forman parte las Obras Misionales Pontificias: implican a todos los cristianos en la labor misionera a través de la oración y el donativo, y con lo recaudado sostienen el funcionamiento ordinario de los territorios de misión.

La reforma de Francisco

La reestructuración de la curia tras la constitución apostólica Praedicate Evangelium, refleja el deseo del Papa de que la Misión sea el paradigma de toda la pastoral de la Iglesia. El cardenal Luis Alfonso Tagle, ahora co-prefecto del Dicasterio, explicaba en declaraciones recientes a OMP que aún no hay detalles, pero que en general, la Segunda Sección del Dicasterio va a seguir haciendo lo mismo que hacía hasta ahora la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, pero ahora en comunión y comunicación con la Primera Sección, dedicada a la reflexión sobre la evangelización. “Creo que va a ser una oportunidad maravillosa de tener una Primera Sección que estudie las cuestiones de la evangelización, y la Segunda Sección llevará a la primera experiencias de África, de Asia, de Oceanía. Y también de Europa y Latinoamérica”, explicaba.

En cuanto al hecho de que el Papa se haya puesto al frente, el cardenal Tagle ve una declaración de intenciones. “Cuando el Papa ve una prioridad, él puede decir: yo voy a ser el prefecto. Creo que está mostrando su visión acerca de su papel como Papa: el Papa no es solo un administrador, es el primer evangelizador”, explicaba Tagle.

2022, un año “A hombros de gigantes”

El 400 aniversario del nacimiento de Propaganda Fide se enmarca en un año en el que la Iglesia universal celebra una serie de centenarios muy importantes para la misión: 400 años de la canonización de San Francisco de Javier, y 200 años desde que se fundó la Obra de la Propagación de la Fe (germen del Domund); 100 años desde que el Papa convirtió las Obras Misionales en “Pontificias” asumiendo varias iniciativas particulares que ya existían… Y como broche de oro, la beatificación el pasado 22 de mayo de Pauline Jaricot, la mujer que abrió el camino al Domund.

Fallece en Taiwán el misionero jesuita Andrés Díaz de Rábago a los 105 años

 Andrés Díaz de Rábago, misionero de 105 años, acaba de fallecer en Taiwán. Ha fallecido “con las botas puestas”, como él mismo deseaba. Este misionero veterano llegó a China continental en 1947, y fue el último sacerdote extranjero ordenado allí. Tras su expulsión del país por Mao Tse-Tung, trabajó en Filipinas, Timor Oriental y Taiwán. Misionero, médico y maestro, por sus aulas han pasado, entre otros, un premio Nobel de la Paz y un presidente de gobierno


Desde Obras Misionales Pontificias de España damos gracias a Dios por su larga y fecunda vida misionera y rezamos para que goce ya en la presencia del Señor al que entregó su vida.

Compartimos un testimonio que nos escribió para el Domund.


Fuente: OMP España

martes, 7 de junio de 2022

Segovia acogerá el Curso de Verano de Misionología

 Con el título “Por los caminos de la Misión…” es una oportunidad del 30 de junio al 4 de julio para todos aquellos que quieran profundizar en los fundamentos de la misión, conocer la actualidad de la misión y la animación misionera en España y a la vez vivir unas jornadas de convivencia misionera. La inscripción estará abierta hasta el lunes 27 de junio por lo que todavía hay tiempo para sumarse a esta experiencia. Los participantes se alojarán en la Residencia de las Religiosas de María Inmaculada, de la calle de San Francisco 58, de Segovia, a un tiro de piedra del Acueducto, de la Catedral y del Alcázar.


Los contenidos se estructuran en cuatro grandes capítulos: la misión del Evangelio, la vocación misionera, la animación misionera y los centenarios de las Obras Misionales Pontificias. Y entre las actividades, además de las celebraciones litúrgicas, habrá lugar para los testimonios misioneros y la visita cultural a la hermosa ciudad de Segovia.

Este curso de verano “Por los caminos de la Misión…” va dirigido a todos aquellos interesados en la misión evangelizadora de la Iglesia. De manera especial están invitados a este curso los alumnos de Teología o Ciencias Religiosas, miembros de las delegaciones diocesanas de misiones, personas integradas en la pastoral misionera y, en general, agentes de pastoral, y jóvenes que se preparan para una experiencia misionera de corta duración.

La inscripción se hace a través de la Secretaría técnica de la Facultad de Teología San Dámaso. Teléfono: 91 364 40 16, secretaria.tecnica@sandamaso.es. 


Fuente: OMP España

martes, 31 de mayo de 2022

Card. Tagle: “Francisco está mostrando su visión acerca de su papel: no es solo un administrador, es el primer evangelizador”

 El cardenal Luis Antonio Tagle, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, ha participado en la Asamblea Nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), que se está celebrando en El Escorial del 24 al 26 de mayo. En una entrevista concedida a OMP, el prefecto valora lo que ha aportado a la Iglesia la congregación que él preside en los 400 años de su fundación, y explica cuál es su futuro tras la constitución apostólica Praedicate Evangelium. Destaca los desafíos de la misión ad gentes, agradece a la Iglesia española el don de la fe, y la anima a no perder nunca el sentido de misión.


¿Qué ha aportado la Congregación para la Evangelización de los Pueblos (CEP) en estos 400 años?

Estos 400 años han sido muy ricos en cuanto a la contribución de la Congregación. Pero el principal objetivo de la congregación es, lo primero de todo, llevar el evangelio de Jesucristo a la gente que no ha oído aún el Evangelio. Esto es lo que llamamos Primera Evangelización. Y se ha hecho con la ayuda de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. ¿Y cómo lo hacemos? Fortaleciendo las Iglesias locales a través de la formación de seminaristas, sacerdotes, laicos -especialmente catequistas-, religiosos y religiosas. Porque si construyes iglesias, hospitales pero no formas a los evangelizadores es como si no hubieras hecho nada. Esta es la principal contribución que yo veo. Y esto continúa hoy. Y hoy vemos que muchos de estos sacerdotes, laicos y religiosos de los llamados territorios de misión, ahora están evangelizando en otras partes del mundo. Así que veo que es una gran contribución de la Congregación.

¿Cuáles son los retos más acuciantes de la misión ad gentes en la actualidad?

Algunos de los retos de estos 400 años permanecen igual, algunos no han cambiado. Pero ahora por los cambios del escenario de nuestro mundo actual, creo que la misión ad gentes tiene que considerar lo primero el diálogo interreligioso. No solo para un intercambio o para llevar buenas noticias, sino también para ayudar a construir un mundo de amistad, de entendimiento, lo que el Papa Francisco llama fraternidad a través de las religiones. ¿Por qué? Porque en estos días las religiones están siendo utilizadas por una agenda extremista, que hace que las personas se peleen entre sí en el nombre de la religión. Así que esta es una contribución del cristianismo. Cómo presentar el cristianismo como una contribución, no para destruir otras personas sino para construir una sociedad más humana.

El otro reto es el de continuar con el desarrollo de los seres humanos, porque hay muchísima falta de educación, necesidades básicas… Hay sitios donde no hay agua, no hay medicinas. Así que, el reto es cómo podemos llevar la evangelización, la proclamación del Evangelio, con actos concretos de caridad. Porque la lengua de la caridad -que Dios es amor- es entendida por todos. Y esto es un modo concreto. Y mucha gente en el mundo todavía está viviendo en una pobreza extrema. Es cierto que esto no es nuevo, pero ahora es todavía más acuciante.

¿Qué han aportado las Obras Misionales Pontificias a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos en estos 100 años?

Las Obras Misionales Pontificias, que fueron confiadas a la congregación hace 100 años como como Pontificias, han ayudado a la congregación en dos áreas. La primera es la animación misionera. A través de las 4 obras, que trabajan con la propagación de la fe, los jóvenes y los niños de Santa Infancia, los seminaristas, los sacerdotes y la formación permanente. ¡Guau!

Las OMP realmente sostiene el trabajo de evangelización de la Congregación. Y la segunda es a través de la ayuda financiera de las Obras. Así que gracias a la animación, la formación y también el acto de caridad de las contribuciones, podemos ofrecer becas a los seminaristas, a los sacerdotes, a los religiosos y religiosas y laicos. Para que ellos puedan tener una formación apropiada. Y otra cosa es que a través de las Obras, el trabajo misionero de Propaganda Fide se ha convertido verdaderamente en universal. Y esto es parte de la llamada del Santo Padre: la misión es tarea de toda la Iglesia universal. Y los directores nacionales, especialmente cuando se juntan, ellos expresan, son un símbolo de la Iglesia universal, que cuidan unos de otros. Y unidos realizan lo que Jesucristo ha mandado toda la Iglesia, que es evangelizar.

¿Cuál es el futuro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos tras la nueva organización de la curia, tras la Praedicate Evangelium?

Creo que vamos a continuar haciendo lo que ya veníamos haciendo, aunque ya no va a ser una Congregación propia, sino que va a ser una Sección del nuevo Dicasterio para la Evangelización. Pero lo que he leído en esa sección es básicamente lo que Propaganda Fide ha estado haciendo, así que vamos a continuar. Pero ¿cómo se va a relacionar con la primera Sección, de las cuestiones fundamentales de la evangelización? Eso tiene que irse desarrollado. Creo que va a ser una oportunidad maravillosa de tener una Sección que estudie las cuestiones de la evangelización, y la segunda Sección llevará a la primera experiencias de África, de Asia, de Oceanía. Y también de Europa y Latinoamérica. Debido a las migraciones, las comunicaciones sociales…; las distinciones claras del pasado entre los países tradicionalmente cristianos y los territorios de misión, ahora esas esos límites no son tan claros. Esto va a ser interesante como lo vamos a ir viendo.

Finalmente creo que cualquier reforma requiere también una conversión de la mente, de la mentalidad, y una conversión espiritual y pastoral. La gente que trabaja en la curia romana, creo que todos nosotros tenemos que vivir esta conversión. No es suficiente tener una constitución escrita y unas reglas, porque esas reglas y constituciones contienen una cosmovisión, una cosmovisión misionera, y nosotros tenemos que entrar en ella, y eso requiere conversión.

Y que el Papa será el prefecto de esta nuevo Dicasterio, ¿qué implica?

El Papa será el prefecto, él presidirá todo el Dicasterio para la Evangelización. Y esto es significativo. No es la primera vez que el Papa es el prefecto. En el pasado, fue prefecto de la Doctrina de la Fe; también hubo un tiempo en el que fue el prefecto de la Congregación de los obispos. También fue prefecto de la Congregación de las Iglesias Orientales, creo. Cuando el Papa ve una prioridad, él puede decir: yo voy a ser el prefecto. Creo que está mostrando su visión acerca de su papel como Papa: el Papa no es solo un administrador, es el primer evangelizador. Esto muestra también una imagen del papado.

Filipinas acaba de celebrar los 500 años desde que llegó la fe de la mano de los misioneros españoles. ¿Qué le diría a la Iglesia española como filipino?

Como filipino quiero expresar a la gente de España, a la Iglesia en España, un gran “gracias” por traernos la fe en Jesucristo a los filipinos. Esto es un misterio para todos nosotros. Porque otras partes de Asia fueron evangelizadas antes que Filipinas, pero fue en Filipinas donde la fe fue recibida por la gente y ha crecido realmente. El año pasado nos dijeron que Filipinas es el tercer país con más católicos en el mundo. Brasil es el primero, México es el segundo, y el tercero es Filipinas. No nos habíamos damos cuenta. Y hay diez millones de filipinos fuera de Filipinas. Cuando visito -he estado en Oriente Medio, y en diferentes partes del mundo- veo que los filipinos también llevan su fe, y la comparten. Ellos están buscando trabajo, por eso dejan el país, pero también encuentran una misión, la de compartir su fe.

Digo esto para dar gracias a Dios y para animar a los fieles y la Iglesia en España. Quizá hace 500 años los españoles que llegaron a Filipinas no se dieron cuenta de que este sería el fruto. Los filipinos tenemos nuestras fortalezas y nuestros límites, como todo el mundo, pero una cosa que apreciamos es el regalo de la fe. Y deseamos que la Iglesia en España no pierda este sentido de misión. No sabemos, lo que nosotros sembramos hoy no sabemos cuáles serán los frutos dentro de 200 años o de 300 años. Así que gracias al legado, este es un regalo que se nos ha dado, así que continuemos regalándolo.


Fuente: OMP España